
Fonoaudióloga de profesión, hace tres años Valentina Jorquera decidió cambiar el rumbo de su trayectoria laboral. Así fue como en 2023, a través del programa Aprendices, comenzó un proceso de formación que la llevó a desempeñarse hoy, a sus 27 años, como operadora de LHD (cargador frontal) en la mina Pilar Norte, de Codelco División El Teniente, desde el telecomando del Centro Integrado de Operaciones (CIO) de la minera, en Rancagua. En estos tres años ha encontrado una nueva vocación y un espacio donde busca seguir aprendiendo y proyectándose profesionalmente.
Nuestro trabajo consiste en extraer la roca para contribuir a la continuidad operacional. Para hacerlo, tenemos metas y procedimientos que debemos cumplir, siempre considerando la seguridad como prioridad.
También nos preocupamos de dejar las condiciones adecuadas para quienes continúan con las labores. Por ejemplo, dejamos los pretiles y las calles en buenas condiciones, porque después otros compañeros realizan sus tareas en esos sectores. Para mí, eso también es compañerismo: hacer bien nuestro trabajo pensando en quién viene después.
Entré en 2023 por el programa Aprendices y durante ocho meses tuvimos una preparación muy completa, con cursos y evaluaciones constantes. Cuando llegué a la mina seguí aprendiendo en terreno y tuve la oportunidad de conocer distintas labores antes de llegar a la operación de LHD.
Al principio muchas cosas eran nuevas para mí, pero con el tiempo fui adquiriendo experiencia. Nunca imaginé que estaría operando un equipo de estas dimensiones y hoy siento que logré algo que antes veía muy lejano.
Quería asumir un nuevo desafío y cuando llegué me fui enamorando de este trabajo y decidí que no quería quedarme solamente con lo aprendido, sino seguir estudiando y buscando nuevas oportunidades.
Hoy me siento cada vez más preparada y con ganas de seguir creciendo. También me motiva pensar en mis hijos y que algún día puedan decir con orgullo: “Esta es mi mamá”. Quiero dejarles el ejemplo de que hay que perseguir los sueños y atreverse a ir por más.
Aunque uno está dentro del LHD y muchas veces parece una tarea individual, detrás existe todo un equipo. Tenemos coordinadores que están atentos a lo que necesitamos, a los cambios de estado y a cualquier situación que pueda surgir.
La seguridad también se construye conversando, apoyándonos y compartiendo lo que vamos aprendiendo. Una conversación nunca es tiempo perdido, porque puede generar conciencia y marcar una diferencia.
Para mí, la seguridad parte por tener conciencia de la tarea y de las condiciones en que estamos trabajando. Todos los días tenemos herramientas que nos ayudan a identificar y gestionar los riesgos, y si una condición no es la adecuada, tenemos la posibilidad de detener la tarea y buscar una alternativa segura.
Mi compromiso es seguir identificando oportunidades de mejora, utilizar correctamente mis elementos de protección y mantener siempre presente la seguridad, no solo conmigo, sino también con mis compañeros.
Que se empodere y persiga sus sueños. Hoy existen oportunidades y herramientas para que las mujeres podamos desarrollarnos en distintas áreas de la minería.
Yo dejé una profesión para comenzar este camino y no me arrepiento. Si esto es lo que quieres, tienes que expresarlo, prepararte y demostrar de lo que eres capaz. Acá hay muchas posibilidades para quienes tienen ganas de aprender y seguir creciendo.