
Jaime Riveros Alvarado es ingeniero mecánico y jefe de turno con 18 años de trayectoria en El Teniente. Tras desempeñarse en el área de Polvorines, inició una nueva etapa en la unidad de Logística y Gestión como jefe de Turno a cargo de los pañoles y del transporte de materiales en el interior de la mina.
Recién comencé, así que aún estoy conociendo el funcionamiento del área: cómo se realiza la llegada y distribución de los materiales dentro de la mina, cómo se gestionan los stocks, por ejemplo. Estoy en una etapa de transición, porque durante los últimos años estuve a cargo de Polvorines y ahora estoy comenzando a asumir estas nuevas responsabilidades.
En Polvorín, nuestro principal trabajo era abastecer de explosivos a la mina para sus distintos procesos. Tenemos varias áreas a las que debemos responder y nuestro objetivo es asegurar la disponibilidad necesaria para que el proceso minero se pueda realizar y mantener la continuidad operacional.
Soy ingeniero mecánico de profesión y en total llevo 18 años trabajando en la División. Llegué a El Teniente en 2008, al área de Mantenimiento. Comencé trabajando en Piques y Servicios, donde trabajaba en la mantención de infraestructura, ventiladores, compresores y los sistemas de agua industrial.
Me ha llamado la atención la rapidez con que, tanto en la Corporación como en la División, hemos incorporado tecnología a nuestros procesos. Esa tecnología ha estado enfocada en la seguridad, principalmente en retirar a las personas de la exposición y entregarles una mejor calidad de vida. También nos ha permitido optimizar los procesos y contar con una mejor gestión.
Me gusta conocer el negocio y saber que trabajamos para Chile. Entendemos que el resultado final de lo que hacemos contribuye al crecimiento del país, ayuda a los sectores más vulnerables y permite avanzar hacia un mejor estándar de vida para todos los chilenos. Eso también nos permite comprender que nuestro trabajo tiene un propósito que va más allá del área o del proceso específico en el que nos desempeñamos.
El principal mensaje es venir a trabajar con alegría, estar contentos con lo que hacemos y sentirnos orgullosos, porque trabajar en El Teniente es un orgullo. También debemos conocer el negocio y no limitarnos solamente al área o al proceso en el que trabajamos. Venimos a trabajar para aportar al país, pero también para cumplir nuestros sueños personales y contribuir al desarrollo de nuestras familias y nuestros hijos. Por eso tenemos que cuidarnos y regresar bien a nuestros hogares.
En Polvorin, la seguridad es máxima. No podemos cometer errores. Los explosivos son seguros si respetamos las normas y medidas de seguridad. Sin embargo, cualquier desviación o incumplimiento de un protocolo puede generar un accidente de gran magnitud.
Por eso, mi compromiso es, primero que todo, cuidarme y dar el ejemplo con mis acciones. También cuidar al equipo que trabaja conmigo y ayudarle a comprender la importancia que tenemos como personas, más allá de nuestro rol como trabajadores, porque primero somos personas y siempre debemos darle a la vida el valor que corresponde.